MENSAJE DEL PRIMER ANIVERSARIO DE MAMITA CHULA: ¡CAMBIEMOS HOY!

Cambiemos Hoy

Éstas, sin lugar a duda, son fechas históricas. Estamos escribiendo la historia de este siglo. Nos encontramos viviendo cambios importantes en muchas esferas de la sociedad y de nuestro mundo; el ascenso de Donald Trump a la presidencia de nuestro país vecino, un período de profunda inestabilidad económica en nuestro país, una comunidad internacional envuelta en conflictos económicos o bélicos, y un planeta contaminado que se enfrenta a la devastadora realidad del Cambio Climático.

Hemos pasado un siglo entero esperando a que las nuevas generaciones resuelvan los problemas que nos heredaron nuestros antepasados, y que sin duda, los hemos hecho aún más grandes; siempre vemos el futuro como esperanzador, y depositamos la responsabilidad de mejorar en las generaciones venideras, en los jóvenes, en los niños.

Y así se pasó el tiempo, y resulta que nuestra generación, que se supone debía cambiar el panorama mundial, simplemente no lo ha hecho. Se ha dejado llevar por la trivialidad, por la conveniencia, por la flojera, por la apatía generalizada; misma que se ha agravado de manera terrible desde hace unos años que empezó el auge de las redes sociales. Fue entonces cuando nos sumergimos en ellas y empezamos a deleitarnos con el placer de obtener “likes”. Poco a poco dejamos de interesarnos en otro tipo de interacciones sociales, de fuentes de información, de actividades, etc., y nos convertimos en cautivos de los smartphones y de la tecnología.

Simplemente no podemos concebir nuestras vidas de un modo diferente al que ya aprendimos; no podemos prescindir de comodidades, de artículos que nos simplifican la vida, de tecnologías que nos conectan en segundos y a grandes distancias. No nos concebimos sin los derivados del petróleo, y tendemos a minimizar, o peor aún, a aceptar las consecuencias de nuestro modo de vivir, y con pleno uso de conciencia de que son conductas dañinas. Tenemos una apatía gigantesca.

Hemos llegado a un punto cercano al no retorno, y ni así podemos ver un ápice de entusiasmo por cambiar nuestro modo de vivir que tanto daño le hace al planeta y a nosotros mismos. Seguimos plantados esperando ese futuro esperanzador, que les queremos heredar a nuestros hijos y a los jóvenes, y son muy pocos a los que se les ocurre que somos nosotros la generación que debe cambiar.

Y sí, somos nosotros los que debemos cambiar.

Debemos de dejar de pensar que las próximas generaciones pueden hacerlo mejor. Nosotros somos los que tenemos la responsabilidad de hacerlo y debemos hacerlo, como humanos y habitantes de este planeta, como ciudadanos mexicanos. No podemos ni debemos esperar a que alguien resuelva nuestros problemas.

Pero, ¿Qué podemos hacer nosotros en la unidad de nuestra persona?

Pues podemos hacer tanto, que si sumamos todas esas unidades dispuestas a cambiar, pronto podremos ver un resultado benéfico para nosotros mismos y nuestros hijos.
Podríamos empezar por dejar de utilizar plásticos. Evitar las bolsas del supermercado, de las tintorerías, de igual manera los popotes, envases de unicel, utensilios de plástico, envolturas, productos que tengan envolturas plásticas, artículos de unicel, botellas de PET… Tenemos que saber y recordar que el plástico no se destruye, no importa cuánto se quiera reciclar, si los seguimos usando, tarde o temprano llegarán a contaminar nuestros mares y ríos. Debemos dejar de usarlos.

Podríamos empezar por utilizar medios de transporte limpios como la bicicleta, andar a pie, o simplemente compartir el automóvil para disminuir emisiones de gases.

También podemos exigirle a nuestro gobierno que invierta en fuentes de electricidad limpias, como la Solar o la Eólica.

Podríamos dejar de tirar basura simplemente. Podríamos tomar un libro en vez del Smartphone. Podríamos ser amables unos con otros, y socializar a la antigua, sin esperar likes.

Como mexicanos, podríamos empezar a consumir productos de manufactura nacional, y dejar de ser los malinchistas que prefieren los productos extranjeros, por la razón de creer que los productos mexicanos “seguro son chafas”. Debemos mejorar nuestra autoestima, ser patriotas. Podríamos animarnos a emprender y fabricar, y también a darles la oportunidad a todos esos productores nacionales que en estos momentos se encuentran embistiendo la adversidad económica. No tenemos que ser esclavos o dependientes de una economía extranjera, y en particular de la Norteamericana.

Es hora de tomar el asunto en nuestras manos, y dejar de esperar.

Pequeñas acciones pueden significar esa esperanza que tanto anhelamos.

Así que, amigos, los exhorto a empezar a hacer pequeñas acciones, una a la vez. Demostremos que podemos deshacernos de tantas costumbres tan dañinas y mejorar nuestro panorama, es hoy cuando debemos comenzar. Demostremos que sí somos la generación que puede escribir una historia fabulosa para este siglo XXI, que podemos dar buenas noticias; que podemos reencaminarnos hacia un futuro mucho más esperanzador.

Mamita Chula fue creada pensando en esas pequeñas acciones, y creemos que podemos empezar a propiciar un cambio. Queremos fomentar el abandono de los productos de higiene femenina que contaminan el planeta y que son nocivos con nuestro cuerpo, queremos fomentar la lactancia materna en vez de favorecer el uso de fórmulas, queremos retomar nuestras raíces mestizas que son más naturales y sanas. Y también queremos demostrar que en México podemos hacer cosas bonitas y bien hechas. Agradezco de todo corazón y a nombre de todos los que formamos parte de Mamita Chula, la confianza que han depositado en nuestra marca, ustedes son nuestro mejor estímulo para emprender, para tratar de hacer las cosas cada día mejor.

Este mes es muy importante para nosotros, ya que cumplimos un año de intentar realizar nuestras pequeñas acciones, esperando que poco a poco, cada una de ellas vaya contagiando a más personas, y en menos de lo que pensamos, estemos viendo un México diferente y un mundo mejor. Espero poder dar muchos mensajes de aniversario más, y que en cada uno de ellos vayamos viendo que sí estamos propiciando el cambio, por el bien de nosotros y de nuestros descendientes.

Dra. Sandra Pérez Monter
DIRECTORA GENERAL DE MAMITA CHULA